Muchas veces nos sentimos como docentes abandonados y desconcertados frente a los retos que nos propone nuestra labor diaria. Nadie se las sabe todas pero nosotros no nos podemos dar el lujo de mostrar que no sabemos, por eso he aquí algunos tips para mostrar mejores resultados en nuestra labor.
1. Garantiza tu sostenibilidad económica.
Depender de una labor como la docencia para nuestro sostenimiento económico además de ser muy peligroso en algunos países, resulta una atadura a la hora de ejercer, nadie puede dar lo que no tiene y enseñar requiere trasmitir tranquilidad. Si nuestros problemas financieros nos agobian, la labor que hacemos se verá afectada por nuestra intranquilidad y nuestra insatisfacción en cualquier momento.
2. Cuida de ti.
No hay nada más deprimente que una persona desaliñada, enferma o descuidada en su ser personal. El buen vestir, la buena salud y el buen gusto en tu imagen personal se notan. Lo mismo que una buena alimentación. Proyectar una sana autoestima es una importante ganancia en nuestra labor y muestra un ejemplo importante a seguir en nuestros estudiantes. Por ejemplo: si un estudiante te ve comiendo alimentos saludables en el descanso te preguntará por tus hábitos alimenticios y de eso aprenderá algo positivo, lo mismo que si sabe o nota que te ejercitas o que duermes bien. Si nos cuidamos proyectamos una mejor imagen y autoestima, nos sentimos mejor y trabajamos mejor.
3. Conócete a ti mismo.
Todos tenemos límites. ¿conoces los tuyos?, a veces creemos que nuestra labor es una especie de apostolado o de castigo Kármico que asumimos con estoicismo . Todos necesitamos utilizar nuestra energía vital para lo que es, para vivir, por lo tanto dar más de lo que tenemos es además de tonto, malo para la salud física y mental. Reflexiona sobre tus habilidades y trabaja al 100% con ellas, no te extralimites en trabajo o en dedicación, haz lo que sabes y hazlo bien. Lo que está por fuera de tu alcance alguien más lo hará o tal vez no, lo importante es la conciencia de haber hecho tu parte honestamente. Recuerda que decir No, también es una respuesta.
4. Conoce tu trabajo.
Es un hecho que en cada uno de los niveles y condiciones laborales de la docencia hay diferentes obligaciones, infórmate, sobre tus obligaciones específicas y dedícate a ellas. No permitas que te exijan más allá de lo legal (esas cosas pasan); enfocarnos en lo que realmente nos toca hacer nos permite dar mejores resultados.
Por otro lado conocer nuestro trabajo también incluye saber cómo se hace el trabajo de ser docente. Es abrumador el número de veces que toca ver personas tratando de enseñar y simplemente no saben hacerlo, por falta de preparación o de vocación o de experiencia da igual, el asunto es que no saben lo que hay que hacer y por resultado lógico lo hacen mal. Tener claro a qué vas te puede ayudar a decidir si hacerlo o no y te obligará a prepararte para hacerlo bien.
5. Planea.
Todos sabemos que no hay evento no planeado que resulte bien. A veces creemos que ya sabemos qué hay que hacer y solo llegamos a las aulas y lo hacemos. Pero es un grave error, lo mejor es anticiparse, planear, tener opciones, los estudiantes como los perros hueles el miedo, huelen la improvisación y la consideran irrespetuosa, porque lo es, así que cada evento pedagógico requiere y merece nuestra dedicación en su planeación.